Todo está tan corrompido que todavía puedo emocionarme. Este
verso es el lente por el que leo este libro. Cada poema es salvaje,
sacado, fisura, roto y de, alguna manera, una historia de amor. En ese
puente me detengo. En medio de toda esa violencia, de ese excelente
montaje conurbano, siempre hay espacio para la melancolía. Como
un beat que no deja de sonar y nos mantiene a ritmo con el mundo.
La cartografía de un barrio que insiste en la ternura a pesar de todo.
Cuando leo a Juan siento que me comprenden. Siempre me devuelve
una luz prendida, esa que necesitás cuando estás volviendo a tu casa a
la madrugada después del terror.
Martina Cruz.
Este libro destruye y, al mismo tiempo crea, porque pone en tensión
todas las zonas álgidas y cómodas del habla, y convierte en poesías
al silencio, haciendo que maduren nuestras potencias. Hay destellos
incontrolables, hay hambre, figura. Son posibles golpes de miel,
observación –y no habla- entre poesía y realidad, Juan conserva su
embate en la mesura. Los días, los demonios, las calles, la aniquilación,
los ruidos y todas las obras que no leeremos jamás.
Hernán F. Silva (cantante de BB estás muerto)
Una sola poesía bastará para el misterio de un mundo donde todo es
conclusión. Juan en este libro se pronuncia y cuenta a nuestra especie
desde el sitio más humilde... y con tantas ganas de escribir conmueve
a quien espera un shot de adrenalina. Para perder la vergüenza hay que
hacer de la pereza un lugar fértil y existir.
Alejandro Schuster (Cantante de Viva Elástico)